domingo, 23 de enero de 2011
jueves, 18 de noviembre de 2010
Palabras ajenas
Palabras ajenas, gente desconocida,
Ahí estás escondido entre ellos,
Te veo, me observas, cruzamos palabras…
Te alejas, te sigo con la mirada, desapareces.
Ahí estás de nuevo, coincidencia o destino,
Te observo, me miras y sonríes dulcemente.
Tu sonrisa, imagen encantadora e inolvidable.
Conversación, ruido, voces, canción.
Ellos, tú, sólo tú sin ellos.
Sólo tú, solos, tú y yo.
Risa, voces, ¿amor?
Qué es esto, qué es todo… yo tampoco entiendo.
Deseo, sentimiento, distancia,
Tú y yo, solos.
Ahí estás escondido entre ellos,
Te veo, me observas, cruzamos palabras…
Te alejas, te sigo con la mirada, desapareces.
Ahí estás de nuevo, coincidencia o destino,
Te observo, me miras y sonríes dulcemente.
Tu sonrisa, imagen encantadora e inolvidable.
Conversación, ruido, voces, canción.
Ellos, tú, sólo tú sin ellos.
Sólo tú, solos, tú y yo.
Risa, voces, ¿amor?
Qué es esto, qué es todo… yo tampoco entiendo.
Deseo, sentimiento, distancia,
Tú y yo, solos.
lunes, 15 de noviembre de 2010
just feeling...
Quiero llorar, de pronto pareciera que me olvidé de sentir. Traté de hacer a un lado lo que siento, sin pensar en para siempre, sin pensar que me hiciese falta.
Ahora pareciera que una canción entre una noche de buen vino, me remonta a un amor que no conocí jamás.
Qué te puedo decir, si siento que ya lo he dicho todo. Si de pronto, con un beso te robas el tiempo, me cierras la puerta, me recuerdas mis fracasos, esos únicos momentos donde sin saber qué hice ni qué soy, pareciera no funcionarle a la vida.
Te confieso que hice a un lado el amor porque no soy perfecta y porque es una debilidad con la que no sé tratar.
Quizá lo que tú sientas no depende para nada de mí, quizá me escuche de lo más dramática, pero la Aline que el mundo conoce es la que oculta su punto más débil; me olvidé de sentir, olvidaba lo que es sentirme débil, con miedo de un sentimiento ya presente, con el orgullo golpeándome la cara y con la vergüenza de sentirme rechazada.
Siendo recursiva… no he fracasado porque no lo he intentado del todo, he pisado insegura y temerosa porque no conozco lo que siento, no puedo calcularlo, ni ser fría en esto.
No creo ser buena hablando de amor porque aunque lo he sentido, ya lo he olvidado.
Ahora pareciera que una canción entre una noche de buen vino, me remonta a un amor que no conocí jamás.
Qué te puedo decir, si siento que ya lo he dicho todo. Si de pronto, con un beso te robas el tiempo, me cierras la puerta, me recuerdas mis fracasos, esos únicos momentos donde sin saber qué hice ni qué soy, pareciera no funcionarle a la vida.
Te confieso que hice a un lado el amor porque no soy perfecta y porque es una debilidad con la que no sé tratar.
Quizá lo que tú sientas no depende para nada de mí, quizá me escuche de lo más dramática, pero la Aline que el mundo conoce es la que oculta su punto más débil; me olvidé de sentir, olvidaba lo que es sentirme débil, con miedo de un sentimiento ya presente, con el orgullo golpeándome la cara y con la vergüenza de sentirme rechazada.
Siendo recursiva… no he fracasado porque no lo he intentado del todo, he pisado insegura y temerosa porque no conozco lo que siento, no puedo calcularlo, ni ser fría en esto.
No creo ser buena hablando de amor porque aunque lo he sentido, ya lo he olvidado.
Ya no quiero
A veces pensamos que los amigos se encuentran lejos y que en momentos como hoy, nos encontramos solos. Nuestro otro yo nos ve ajenos, pretende no conocernos y tira con todas sus fuerzas para arrancar una parte de nosotros.
A veces quisiéramos decir "ya no puedo", pero parece no hay opción más que seguir viviendo, aunque eso siga a un "ya no quiero".
A veces nuestra historia se desprende con el viento, el tiempo nos roba sin el menor remordimiento y yo ya no puedo.
Ser diferente, perderse tanto en el vaivén de los sueños y yo ya no quiero.
Pretender fingir o mentir son el juego que la vida de hoy nos exige... hasta me recuerda una película de terror, una en la que la historia se repite una y otra vez sin llegar al final, una que acaba cuando volvemos al inicio.
A veces, sí, sólo a veces, me gustaría saber qué sigue después de estar viviendo.
A veces quisiéramos decir "ya no puedo", pero parece no hay opción más que seguir viviendo, aunque eso siga a un "ya no quiero".
A veces nuestra historia se desprende con el viento, el tiempo nos roba sin el menor remordimiento y yo ya no puedo.
Ser diferente, perderse tanto en el vaivén de los sueños y yo ya no quiero.
Pretender fingir o mentir son el juego que la vida de hoy nos exige... hasta me recuerda una película de terror, una en la que la historia se repite una y otra vez sin llegar al final, una que acaba cuando volvemos al inicio.
A veces, sí, sólo a veces, me gustaría saber qué sigue después de estar viviendo.
¿A veces?, sólo a veces.
A veces quisiera ser esa que nunca he sido, aquella por la que ellos creen un "te amo" vale la pena.
Quizá por eso es que hoy me veo ausente, cada vez más cierta que no soy para el amor y que mi error fue pensar que el amor es para mí.
Conocer a cada uno de los hombres que han tocado mi vida, que he querido o que hasta he amado me ha hecho ver que no soy de la que se enamoran y a la que desean hacer feliz para toda la vida.
Cada una de mis historias parecen sacadas de una novela donde simplemente el presupuesto se ha agotado de tal forma que los protagonistas no mueren sino que simplemente se desvanecen cayendo presas del olvido.
Así soy yo para ellos, un suceso que apenas como si fuese un sueño, al despertar olvidaron de nuevo.
Sigo sin comprender que los hace buscarme después de años, después de decidirme a olvidarlos.
Quizá por eso soy de aquellas a las que no se ama, a las que uno busca cuando se encuentra ausente, aquellas que nos parecen familiares pero creemos no hemos visto nunca.
Tal vez estaba diseñada para otro tiempo, para otro mundo, para una época donde el amor no estuviese de moda y que tampoco fuese instituido como un capricho que toda mujer debe tener y solucionar.
Quizá por eso es que hoy me veo ausente, cada vez más cierta que no soy para el amor y que mi error fue pensar que el amor es para mí.
Conocer a cada uno de los hombres que han tocado mi vida, que he querido o que hasta he amado me ha hecho ver que no soy de la que se enamoran y a la que desean hacer feliz para toda la vida.
Cada una de mis historias parecen sacadas de una novela donde simplemente el presupuesto se ha agotado de tal forma que los protagonistas no mueren sino que simplemente se desvanecen cayendo presas del olvido.
Así soy yo para ellos, un suceso que apenas como si fuese un sueño, al despertar olvidaron de nuevo.
Sigo sin comprender que los hace buscarme después de años, después de decidirme a olvidarlos.
Quizá por eso soy de aquellas a las que no se ama, a las que uno busca cuando se encuentra ausente, aquellas que nos parecen familiares pero creemos no hemos visto nunca.
Tal vez estaba diseñada para otro tiempo, para otro mundo, para una época donde el amor no estuviese de moda y que tampoco fuese instituido como un capricho que toda mujer debe tener y solucionar.
No puedo...
No puedo ser otra que no sea yo, no quiero imitar lo que ni siquiera parezco...
mi andar es el divagar de una mente sin cuerpo, en un fondo que parece detenido en el tiempo.
Una mujer, una ilusión que se reinventa a sí misma dejando fluir sus pensamientos,
plasmando lo inexplicable a través de un tinta que no deja de correr,
y que me incita a continuar escribiendo, a no deterneme hasta que mi corazón se sienta satisfecho
aunque sea por un momento.
Pareciera que mi cabeza trae algo contra mi cuerpo, contra el corazón... pues tu imagen aparece hasta en mis sueños, creyendo una vez más tu cuento, sintiendo ilusionada que eres tú quien podría amarme.
Despierto... pero no quiero... porque en ti ni siquiera veo desprecio, miro esa indiferencia con la que nunca esperé que tu mirada reflejara en mi cuerpo, veo que tus ojos ya miran a otra y me recuerdan que yo pretendía ser de roca pero como al hielo me fuiste derritiendo.
Pero... ¿qué hago yo si nunca te tengo? ¿Qué hago yo si pareciera que cada día más me figuro a la del cuento?
No puedo contar más historias porque ya no tengo... No puedo acallar mi llanto porque hoy es lo único que siento.
mi andar es el divagar de una mente sin cuerpo, en un fondo que parece detenido en el tiempo.
Una mujer, una ilusión que se reinventa a sí misma dejando fluir sus pensamientos,
plasmando lo inexplicable a través de un tinta que no deja de correr,
y que me incita a continuar escribiendo, a no deterneme hasta que mi corazón se sienta satisfecho
aunque sea por un momento.
Pareciera que mi cabeza trae algo contra mi cuerpo, contra el corazón... pues tu imagen aparece hasta en mis sueños, creyendo una vez más tu cuento, sintiendo ilusionada que eres tú quien podría amarme.
Despierto... pero no quiero... porque en ti ni siquiera veo desprecio, miro esa indiferencia con la que nunca esperé que tu mirada reflejara en mi cuerpo, veo que tus ojos ya miran a otra y me recuerdan que yo pretendía ser de roca pero como al hielo me fuiste derritiendo.
Pero... ¿qué hago yo si nunca te tengo? ¿Qué hago yo si pareciera que cada día más me figuro a la del cuento?
No puedo contar más historias porque ya no tengo... No puedo acallar mi llanto porque hoy es lo único que siento.
lunes, 24 de mayo de 2010
Aquí comienza el porque.
La gente se pregunta porque tomar un curso sobre México fuera del país. Sin embargo, al sentarme en Wheeler Hall me pregunto porqué a un chico con turbante, aún de origen para mi desconocido, está interesado en un país tan curioso como el nuestro. Todavía más exótico es escuchar los motivos y caminos que lo hicieron tener un acercamiento con México.
La clase es pequeña y no es de sorprender que los nacidos estadounidenses gracias a un pasado con "sueño americano" sean los que conforman la mayor parte de ella. Es interesante y bastante contrastante el escuchar su completo desconocimiento pero su hambriento interés. ¿Será quizá ese desconocimiento lo que llevó a sus padres a consumar esta hazaña? ¿Será que despreciaban tanto al país para huir de su diversidad?
Eso me hace recordar frases que provocan mi llanto al mirar por la ventanilla del avión esa ciudad tan impactante como lo es la Ciudad de México. "Sólo se puede amar lo que se conoce" pero también "el peor miedo es el miedo a lo desconocido". Y me atrevo a decir que lo desconocido no es precisamente lo novedoso sino más bien lo que no nos atrevemos a decir y que parece, adoramos callar.
Es así como hoy comienza otra historia, un análisis de otra perspectiva. Pues si bien la clase no es mi objetivo principal, el aprender de lo que otros piensan y elevarlo a un análisis a través de contrastes con la realidad al interior y con mis creencias, llevaran al colapso de los imaginarios anteriores y a la construcción de una ideología firme y sobretodo una en la que se me permita decir "soy mexicana" y sentirme plena y orgullosa.
La clase es pequeña y no es de sorprender que los nacidos estadounidenses gracias a un pasado con "sueño americano" sean los que conforman la mayor parte de ella. Es interesante y bastante contrastante el escuchar su completo desconocimiento pero su hambriento interés. ¿Será quizá ese desconocimiento lo que llevó a sus padres a consumar esta hazaña? ¿Será que despreciaban tanto al país para huir de su diversidad?
Eso me hace recordar frases que provocan mi llanto al mirar por la ventanilla del avión esa ciudad tan impactante como lo es la Ciudad de México. "Sólo se puede amar lo que se conoce" pero también "el peor miedo es el miedo a lo desconocido". Y me atrevo a decir que lo desconocido no es precisamente lo novedoso sino más bien lo que no nos atrevemos a decir y que parece, adoramos callar.
Es así como hoy comienza otra historia, un análisis de otra perspectiva. Pues si bien la clase no es mi objetivo principal, el aprender de lo que otros piensan y elevarlo a un análisis a través de contrastes con la realidad al interior y con mis creencias, llevaran al colapso de los imaginarios anteriores y a la construcción de una ideología firme y sobretodo una en la que se me permita decir "soy mexicana" y sentirme plena y orgullosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
