Quiero llorar, de pronto pareciera que me olvidé de sentir. Traté de hacer a un lado lo que siento, sin pensar en para siempre, sin pensar que me hiciese falta.
Ahora pareciera que una canción entre una noche de buen vino, me remonta a un amor que no conocí jamás.
Qué te puedo decir, si siento que ya lo he dicho todo. Si de pronto, con un beso te robas el tiempo, me cierras la puerta, me recuerdas mis fracasos, esos únicos momentos donde sin saber qué hice ni qué soy, pareciera no funcionarle a la vida.
Te confieso que hice a un lado el amor porque no soy perfecta y porque es una debilidad con la que no sé tratar.
Quizá lo que tú sientas no depende para nada de mí, quizá me escuche de lo más dramática, pero la Aline que el mundo conoce es la que oculta su punto más débil; me olvidé de sentir, olvidaba lo que es sentirme débil, con miedo de un sentimiento ya presente, con el orgullo golpeándome la cara y con la vergüenza de sentirme rechazada.
Siendo recursiva… no he fracasado porque no lo he intentado del todo, he pisado insegura y temerosa porque no conozco lo que siento, no puedo calcularlo, ni ser fría en esto.
No creo ser buena hablando de amor porque aunque lo he sentido, ya lo he olvidado.
lunes, 15 de noviembre de 2010
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